Tras augurar el triunfo de las zapatillas Victoria como complemento de obligado uso por todos aquellos que se proclamaban poperos (porque por aquellos entonces todavía no se hablaba de modernos); A principios de 2006, cuando ya empezaban a verse las zapatillas Victoria por la calle, me aventuré a aconsejar otra inversión de futuro: las zapatillas chinas o zapatillas Kung Fu. Este calzado no se ha impuesto como moda universal en el mundillo moderno, pero sí ha tenido un rodaje por los pies de aquellos que se consideran alter-alternativos.
Pues bien, el otro día me acordé de las camas de agua. De aquella época en la que se pusieron de moda y en la que tener un colchón de agua era LO MÁS. Si trasladáramos esta pieza de mobiliario a la actualidad, la tacharíamos de hortera; aunque yo más bien la clasificaría como Kitsch, porque aunque en esencia el concepto sea el mismo, ser Kitsch tiene un punto retro y la gran ventaja de ser una antimoda, que es lo que más le mola a la gente guay.
Así que mi predicción es la siguiente: La cama de agua va a volver. Así que si queréis adelantaros a los coolhunters y posicionaros directamente como trendsetters, compráos una cama de agua; porque cualquier día nos colocan una en algún videoclip, serie o peli molonga y la proclaman en forma de secreto a voces una moda del underground.


