Sí. Es una faena tener que excretar en un servicio público. Es algo que normalmente nos guardamos para el
Roca de casa, porque no sólo se alimenta de líquidos, de vez en cuando hay que regalarle a nuestro retrete un segundo plato más sólido. En efecto,
si alimentas equilibradamente a tu letrina, también estás alimentando equilibradamente tu organismo.
A lo que iba. Sentir la obligación intestinal de alimentar urgentemente un retrete público no es plato de buen gusto para nadie y mucho menos para los hombres. Al fin y al cabo,
en el caso de las mujeres, sólo la que entra inmediatamente tras de ti sabe lo que has estado haciendo allí dentro y se maldice por haber dejado pasar a la típica niña meona que no se aguanta más el pis; a quien seguramente le habrá tocado una letrina limpita, libre de pestilencias y hasta con papel higiénico.
Lo de las mujeres y los servicios públicos tiene tela, esto no es nada nuevo; pero hay que reconocer que para vosotros tiene que ser mucho más humillante evacuar
spam en dichos lugares porque en vuestro caso, y al tener dos tipos de letrinas disponibles (la clásica y la "de pie"),
los testigos de vuestro acto son los que os han visto entrar en los váteres normales (los de sentarse) y también los que os han visto salir de ellos.Evidentemente, habrá más razones por las que los hombres podáis usar el retrete convencional estando los otros libres; pero las otras dos que se me ocurren son seguramente peores a que piensen que lo hacéis porque necesitáis...pues eso, cagar.