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Imagen dedicada a Phaloway
Me divierte. Sí.

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La mayoría de los que hayáis estado en tierras holandesas, y en concreto los que hayáis entrado a tomar algo (ja!) en un coffeshop, habréis advertido que es fácil darse cuenta de quiénes son españoles y quienes no. Para empezar, nuestra raza lleva intrínseco el alboroto, el ruido, el tono de voz de altos decibelios.
El segundo indicador es el papel de liar: sólo nosotros usamos papel corto OCB. En Ámsterdam es difícil encontrarlo, por no decir imposible. Aunque este indicador no es siempre fiable porque la mayoría de coffes ofrecen papel gratuitamente, y ya sabemos que en España nos regimos por la cultura de lo gratis.
Y el tercero, el más sútil y particular, es la forma de hacer los porros. Esta sí que no falla. Somos los únicos que mezclamos el costo o la marihuana en la mano; mientras que el resto de turistas y también los autóctonos, lo mezclan sobre la mesa o bien sobre un posavasos.
La única explicación que le veo a esta costumbre malabárica es que ha surgido como respuesta popular a la represión de una justicia que todos sabemos que es toreable. En otras palabras: Se ha hecho siempre así para poder esconderlo bajo la mesa del bar o para hacerlo directamente en la calle.

Lo siento chicos, pero a no ser que la chica a la que le soltéis esta frase esté 100% segura de que quiere sexo con vosotros, rechazará vuestra oferta; o bien la aceptará con remordimientos, porque todas sabemos lo que significa que un tío te invite a ver una peli a solas en su casa: Quiere tema.
Pero, tranquilos; anteayer descubrí cuál es la nueva fórmula para invitar a una chica a tu casa sin que se huela cuáles son tus verdaderos propósitos: Comprándoos el Guitar Hero.
Sabéis que si invitáis a una chica a casa para jugar a
Por regla general, a las chicas no nos apasionan los videojuegos, pero esta nueva generación de juegos la aceptamos, y si se trata del Guitar; además lo hacemos con agrado. Es más, si sólo le decís que os habéis comprado la guitarrita, tal vez hasta se auto-invite.
Para los que tengáis
Podría llegar a entender su implementación en los teléfonos móviles cuando se crearon los primeros modelos, ya que tuvimos que pasar por una etapa de aprendizaje y adaptación al funcionamiento de los aparatos que nos privaron del gozo de no estar localizables y que introdujeron la fórmula ¿Hola, dónde estás? en la toma de contacto de las conversaciones telefónicas.
Descargar el ejemplar en .pdf"En la biblioteca los sonidos de todas las plantas se comparten y, para acabar de redondear esta sinfonía ambiental, si estás en un radio de 100m de los servicios, oyes hasta el secador de manos y la cisterna del vater"Pero supongo que el que han publicado es más comedido (je).