martes, 10 de febrero de 2009

Frases absurdas (52)

Contexto: Se oye el sonido de recepción de un SMS.

- (Sonríe mientras se le sube el rubor en las mejillas)
- ¿Ayayay... y esa sonrisita? ¿Quién te ha enviado el mensaje?
- Heineken
- (...)
- Qué pasa, no estoy acostumbrada a recibir mensajes multimedia

Patricil dixit.

domingo, 8 de febrero de 2009

El origen orgánico de los personajes animados

Veamos en qué se inspiraron realmente para crear los siguientes personajes ficticios o de dibujos animados:

La verdad sobre Piolín.
Piolín no es un canario cabezón. Piolín es un pavo guillotinado y puesto del revés.

Bob Esponja y Patricio reales
Bob Esponja es un trozo de tortilla y Patricio no es una estrella, sino un calamar.

Origen orgánico del Smiley
El Smiley es el paso previo a una tortilla con tomate frito.

Origen orgánico del Pac-man
El juego de Pac-man está inspirado en una cena de alto contenido en colesterol

viernes, 6 de febrero de 2009

Doble nº 6: La mitad de Laura

Casi se me olvida otra de mis dobles, aunque en realidad es media doble. Se llama Laura e iba a clase conmigo en la Universidad (dicho así parece que de eso haga años).

En realidad nadie diría que nos parecemos, pero tenemos algunos rasgos de la cara similares por lo que a simple vista sí nos damos un aire. De esta foto hace ya 3 ó 4 años:

half a face
¿Asusta, verdad?

Mis otras dobles, aquí.

jueves, 5 de febrero de 2009

Frases absurdas (51)

- ¿En qué hotel me vas a poner?
- En uno de una estrella: La Caixa.

Patricil dixit.

Esta cornisa es mía

El otro día hablaba de las convenciones sociales en el metro, y hoy es el turno de las convenciones sociales en la calle. Más bien de la ausencia de ellas y de una en concreto.

Si hay algo que temo de los días de lluvia en los que no llevo paraguas no es mojarme, sino superar los constantes duelos que tienen lugar bajo las cornisas. Cada vez que me topo de frente con alguien que se está resguardando bajo la misma cornisa, los dos nos miramos a los ojos con dureza y psicológicamente se activa en nuestra mente la misma táctica que utilizan en las películas de coches: "A ver quién de los dos cede y se aparta antes de que nos choquemos".

Siempre suelo ser yo: Me faltan agallas para mantenerme tan firme y arrogante como para seguir pegada a la pared sin inmutarme; pero también me siento estúpida cada vez que le cedo la cornisa a otro transeúnte: ¿Quién dice que él la merece más que yo?

Por esta razón, he decidido redactar mi propia normativa para el uso de las cornisas en los días de lluvia:



Ante la intersección de dos vehículos viandantes que circulen bajo la misma vía cornisa, se aplicará la siguiente normativa:

1. Sólo podrá resguardarse bajo la cornisa aquel que no lleve paraguas.

2. Tendrá preferencia de paso bajo la cornisa el que circulando por su derecha esté bajo la misma.

Excepciones a la norma nº 2:

a) El viandante con preferencia cederá el paso cuando disfrute del cobijo de un gorro o capucha.

b) El viandante con preferencia cederá el paso cuando el otro transeúnte supere los 60 años de edad.









Mi último paraguas, momentos antes de su muerte.

Sé que -de momento- nadie va a acatar esta norma, pero por lo menos yo ya tengo un criterio para ceder la cornisa o justificar el accidente en caso de colisión.

miércoles, 4 de febrero de 2009

ZAS! en toda la boca de Coldplay


Spot de ZAS! Baños


Coldplay - Viva la vida


Me acabo de entrar de que los grafismos del anuncio de Zas! los hizo porterodelantero.


Relacionado: Chris Martin, modelo de catálogo

Juegos de palabras Risibles

risible
Visto en la máquina de snacks de mi universidad.

Transcribo el texto porque la imagen fue tomada con la cámara de un móvil en el que todavía consta el logotipo de Amena:

Trocito
Redondo de
Irrisistible
Sabor en
Kantidad
Y además
Superdivertido

Deliciosamente i-Risistibles.

martes, 3 de febrero de 2009

Frases absurdas (50)

- ¿Por qué 'snif' es "llorar"? Nunca lo he entendido, ¿quién llora haciendo 'snif'?
- 'Snif' es lo que hace uno al recoger el moco para dentro cuando llora. Menos cuando lloras a moco tendido, que se sobreentiende que no lo recoges.

Alguien dixit.

lunes, 2 de febrero de 2009

20 cajeros a la redonda

Hoy he hecho algo bastante absurdo -de algún modo tendré que justificar el nombre del blog-. Tenía el día libre, y he aprovechado para hacer algunos recados que tenía pendientes desde hacía semanas. Llovía y yo no había cogido el paraguas, así que me encasqueté la capucha del abrigo y mientras iba caminando me fui dando cuenta de que cada vez hay más bancos y cajas en mi barrio.

No tenía nada mejor que hacer, así que cuando acabé mi lista de quehaceres saqué mi libreta del bolso, cogí un boli, dibujé la manzana de mi casa y las 8 cuadras que la rodean y me di una vuelta por el barrio señalizando en mi improvisando plano los lugares donde hay una sucursal de un banco o caja. Imaginad la escena: Lloviendo, tapada con la capucha de mi abrigo, serpenteando todas las calles y parándome cada dos por tres para apuntar cosas en una libretita. Parecía retrasada mental, vamos.

El caso es que yo ya sabía que en el callejero de las Páginas Amarillas podía obtener toda esta información en unos pocos clics; pero oye, me pareció divertido hacer trabajo de campo. Además, al cotejar mis datos con los del Callejero me he dado cuenta de que había sucursales que no aparecían en la web.

Éste es el dibujo resultante en mi cuaderno de campo:

bancos alrededor de mi casa
En realidad el dibujo indica los lugares donde he perdido dinero.

Nada menos que 20 sucursales en sólo 9 manzanas. Además, teniendo en cuenta que una de las cuadras es un parque y la mitad de otra pertenece a una biblioteca, me parece una cantidad desmesurada.

Supongo que es un indicador útil para tasar el valor de una vivienda; pero aún así, da qué pensar.

Os invito a comprobar cuántos cajeros y sucursales de banco o caja hay alrededor de vuestra casa. Sólo tenéis que completar vuestra dirección en el callejero de las Páginas Amarillas y señalar la opción de la leyenda que muestra los "cajeros" que hay en el plano.

A ver si alguien me supera.

Próximamente: Panaderías y pastelerías vs. Bancos y cajas.

Cómo ahorrar tiempo dentro del metro o tren (actualizado)

Hay convenciones sociales que no forman parte de la normativa de uso de los transportes públicos, pero que sin embargo se están practicando con cada vez más asiduidad entre sus usuarios con el fin de economizar el tiempo dentro de las instalaciones del metro o tren:

1. Ocupar sólo el lado derecho de las escaleras mecánicas

Lo que se busca es dejar libre el paso a los que, por prisa o por sentirnos proactivos, subimos a pie las escaleras mecánicas del metro o tren.

Es un fenómeno digno de estudio. Se trata de una consciencia colectiva que hemos adoptado cada vez más usuarios tras la observación y el reconocimiento de la solidaridad y el trabajo en equipo.

Esta costumbre está tan extendida que ha llegado al punto de que si alguien obstruye la cadena de solidaridad humana que se genera en una de las escalera automáticas del metro o tren, puede sentir en su nuca el odio de los que van a perder 10 segundos de su vida inmóviles tras su flácido culo. Tan sólo los extranjeros son observados con mayor transigencia al obstaculizar el paso, ya que se da por hecho que ésta es una costumbre autóctona que no está normalizada; pero aún así, no quedan libres de injurias y "tsés".

trabajadores y parados
A derecha tenemos a los parados y a izquierda a los que van a trabajar; los que suben a pie, vaya.


2. Esperar en el lugar exacto del andén donde para el vagón que más nos conviene a nuestro destino
(Aportación de Vaka)

Esta costumbre está clavabada en la mente de la mayoría de los usuarios del metro o tren. Es muy común sobretodo cuando la boca de acceso a nuestro transbordo o a la salida que mejor nos convenga está al final del andén. Por eso lo vagones de los extremos van siempre tan cargados.

Sin embargo, hay enlaces a otras líneas que están a mitad o a un tercio del andén y al final uno sabe calcular con exactitud en qué punto exacto del andén debe situarse para acceder a la puerta exacta del vagón exacto que le deja frente a la boca del transbordo.

Una actitud extrema ante esta práctica es ir hasta el extremo del andén por donde accede el tren para ver lo antes posible si se trata de un convoy largo o corto, y poder así recalcular el punto exacto donde parará el vagón que más nos convenga. Ésto sólo es posible en el caso de las estaciones descubiertas, claro.


3. Caminar por el interior del convoy hasta llegar a uno de sus extremos

Otra costumbre por la que abogamos todos aquellos que tenemos dificultades para llegar puntuales a nuestras citas es la de caminar por el interior de los vagones hasta llegar al extremo que más nos convenga según nuestro destino; ya sea una boca de acceso hacia un cambio de línea (transbordo) o hacia una de las salidas al exterior.

Téngase en cuenta que ésta no es una práctica gratuita; sólo se actúa de este modo si -por fortuna- el metro/tren llega justo cuando acabamos de acceder al andén, de manera que no nos da tiempo de caminar hasta el otro extremo por el exterior del convoy.



4. Cambiar de andén cruzando el vagón de metro
(Aportación de Violentlyhappy)

Esta no es una práctica que contribuya al ahorro de tiempo dentro de las instalaciones del metro, pero sí a la comodidad del usuario en pro de su carisma y su sedentarismo.

Puede llevarse a cabo sólo en las estaciones de metro en las que los raíles de ambas direcciones de la línea estén separados por 3 andenes: Uno desde el que se accede al convoy que va en una dirección (A), otro desde el que se accede al que va en la dirección contraria (B) y un andén central desde el que se puede acceder a los convoys que van en sendas direcciones (AB).

anden a ab b

En ocasiones, estas paradas de metro tienen varias líneas (Ej: Clot L1, L2), por lo que es frecuente que un usuario que venga de un transbordo de esa misma parada vaya a parar al andén de la dirección contraria a la que él precisa ir (A) y tenga que subir y bajar las escaleras para situarse o bien en el andén de la dirección opuesta a la que se encuentra (B) o bien en el andén central (AB).

El truco es obvio: Si el tiempo de llegada restante del metro del andén A es inferior al tiempo de llegada del metro del andén B, se trata de esperar a que llegue el metro del andén A para cruzar el vagón y situarnos en el andén AB. Una vez en éste, esperaremos con gesto chulesco a que llegue el metro que va en dirección B:

cruzar el anden
Si el metro A no llega antes que el B, nos tocará ejercitar los glúteos si no queremos perderlo.

Ésta es una hazaña sólo para temerarios desvergonzados, ya que se corre el gran riesgo: Que se cierren las puertas del convoy A antes de haber podido cruzar el vagón para acceder a la plataforma AB, quedando en evidencia ante los ocupantes del vagón todos al estar atrapado dentro del vagón que va en dirección contraria a la que se pretendía alcanzar.


5. Aprovechar el tiempo para hacer otras cosas


Desayunar, leer, maquillarse, estudiar, dormir, escuchar música, jugar a la consola, hacerse la manicura, hacer sudokus o crucigramas, corregir exámenes...

subway mosaic

¿Recordáis alguna otra práctica que se esté popularizando en los medios de transporte públicos?

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