jueves, 30 de abril de 2009

Frases absurdas (72)


"¿Qué clase de persona incivilizada lanza bragas contra la pared? ¡Ni que fueran spaguettis!"

Patricil dixit.


miércoles, 29 de abril de 2009

Papeleras musulmanas

muslim bins
Visto en las calles de Londres.

martes, 28 de abril de 2009

El caso del Yonki-Jedi

Visto el éxito de participación en El caso de la Mujer-Arado, os voy a dar unos nuevos ingredientes para que cocinéis, de nuevo, vuestro propio pastel. Voy a exponer otro caso no resuelto para que le busquéis una solución absurda y lógica a la vez.

Esta vez el enigma no es tan suculento como el de la Mujer-Arado, pero confío en que podáis amasarlo hasta que os quede una amalgama bien grumosa. Ahí va la situación que me encontré el pasado sábado:

Estaba en el concierto de Vetusta Morla, en un parque de L’Hospitalet de Llobregat donde se celebraban las fiestas. Había demasiada gente; la verdad es que me gustaban más cuando no eran mediáticos. Supongo que es un sentimiento bastante típico.

Agobiados por el bochorno, a mitad del concierto nos retiramos a la parte del parque donde había césped y corría el aire. Fue allí donde le vimos: Había un drogadicto clásico, solo, pegando saltos mientras agitaba un sable láser de color verde que cortaba el viento en un compás totalmente arrítmico a Copenhage. De repente, lo apagó y atisbó con curiosidad a unos perroflautas que estaban sentados en círculo, como una tribu que lleva a cabo el ritual de la pipa de la paz, para unirse finalmente a ellos; ocupando el hueco libre que completaba una circumferencia perfecta.

Ahí lo tenéis, ahora os toca reconstruir su historia. Si funciona, añadiré "Casos Absurdos" como nueva categoría en el blog.

lunes, 27 de abril de 2009

Frases absurdas (71)


"Mamá, en mi clase hay una niña china, pero yo no la he visto."

Una niña china dixit.

La seguridad de saber que vas al último piso

Uno de los recursos más fecundos en monólogos y otros discursos jocosos es analizar en voz alta situaciones comunes a todos los oyentes. De estas situaciones, la más recurrente es la que tiene como escenario el ascensor. Todo el mundo ha bromeado alguna vez acerca de los incómodos silencios y las conversaciones triviales que tienen lugar en este medio de transporte vertical, pero a lo que nunca nadie ha hecho referencia es a algo que a mí personalmente me come bastante la cabeza:

¿Cedo el paso o entro yo primero?


Cuando eres tú el que abre la puerta del ataúd, se presupone que lo que es de buena educación es que dejes pasar a los demás; pero si sabes a ciencia cierta que serás el último en bajar, puedes permitirte el lujo de entrar antes que nadie, porque cuando pulsas el botón hacia tu destino, todos estarán de acuerdo en que tu osadía está justificada.

Claro, las personas que van al último piso del edificio, ésto lo hacen con total seguridad en sí mismas; pero, ¿qué hay de los que van al penúltimo o al antepenúltimo piso? ¿Se atreven a entrar los primeros, arriesgándose a que el que está detrás vaya un piso más arriba? ¿O se acobardan y dejan pasar a los demás, provocando su propia incomodidad y la del resto de ocupantes cada vez que alguien tiene que bajar?

Qué gran dilema, menos mal que por lo menos en el trabajo estoy en la última planta.

sábado, 25 de abril de 2009

Vinilos Eurotone para aprender Castellano (1974)

eurotone
5 discos más 2 libros y un mapa.

eurotone back
Mr. I. F. Ariza

Y todavía no he podido reproducirlos.

viernes, 24 de abril de 2009

Enfrentarse a los mayores

Algunos habréis leído aquello que escribí llena de rabia después de una trifulca que tuve con un compañero de trabajo. Como dije, esa no fue precisamente la primera vez que me enfrenté a alguien mayor que yo porque; de hecho, siempre que alguien ha intentado aprovechar su mayoría de edad para imponer su supremacía o infundirme miedo, he sacado toda mi arrogancia a flote a pesar de las represalias que sabía que esto podría ocasionarme.

Tranquilos este no es un post pesimista, así que os contaré un par de anécdotas divertidas de dos de mis primeros enfrentamientos con los mayores.


Por mi camiseta de Charlot

El primer recuerdo que tengo de haberme enfrentado a alguien mayor que yo es de cuando tenía 7 años. Estaba en el recreo y llevaba puesta una camiseta con el rostro de Charles Chaplin, era mi camiseta favorita a pesar de que tuviera 2 ejemplares de la misma. Estaba jugando con mis amigas cuando pasaron por mi lado dos chavales de unos 15 ó 16 años. Me miraron y uno le dijo al otro, gritando y señalándome con el dedo:


"¡Mira la niña esa, qué nazi!"


No he conseguido explicarme cómo ni por qué, pero yo sabía que aquel mayor había confundido a Charlot con Hitler, así que le solté algo así como "¿Pero qué dices? ¿No ves que es Charlot?", algo que ignoró por completo. A partir de ese día sólo me puse la camiseta para estar por casa: Si aquellos dos mayores le habían confundido con Adolf Hitler, muchos más podrían hacerlo y lo que es aún peor, si no me decían nada yo no podría alertarles de su fatal error.


Qué bien se ve.


Por el parche de una bomber

Otro enfrentamiento que recuerdo en mi infancia fecha de cuando yo tenía 14 años. En esa época ser "pelado" o "bakala" se puso muy de moda, así que empezaron a medrar esos seres infames con sus bombers y sus pantalones abotonados hasta arriba, cual uniforme de stripper.

A mí me daba bastante rabia esta gente (y me la sigue dando), así que me compinché con un compañero de clase para esconderle una pieza esencial a la chaqueta Alpha a uno de los pelaos. Le quité la pieza de velcro que llevaba la marca bordada, adosada al pecho, y se la puse en el bolsillo interior. Seguro que tardaría un buen rato en encontrarla.

Durante el recreo, estaba sentada al sol en el suelo del patio cuando de repente alcé la vista y me encontré al cabezilla de la banda, un pelao que iba a un curso más -ya sabéis el respeto que infundía eso- que se acercó a mí, desafiante, exigiéndome con prepotencia la pieza de velcro. Realmente se me fue la olla, porque le dije, textualmente: "¿Y para qué iba yo a querer esa mierda?". Cuando estas palabras salieron de mi boca, mis amigas me miraron aterrorizadas y yo misma tragué saliva esperando un insulto, un empujón o incluso un puñetazo, pero no. De repente cambió su tono, relajó la postura y me dijo entre risas "Es que sabes qué pasa, que le quiero robar la bomber para venderla y quiero tenerla completa. ¿Lo siento, eh?". Y se fue, así, sin más. Al parecer primero había acudido a mi compinche y el muy cobarde le había dicho que yo tenía el dichoso velcro.

Después de escribir estas dos historietas me he dado cuenta del factor en común.

jueves, 23 de abril de 2009

Frases absurdas (70)

"Quiero un Maremagnum Almendrado"

Un cliente dixit en el cine del Maremagnum.

Publicidad desde el más allá

Hace poco más de un mes pasé unos días en Londres. Fui por razones laborales, pero aproveché el fin de semana siguiente para quedarme y así poder visitar la ciudad, coincidiendo además con que el sábado era mi cumpleaños.

Ese mismo sábado por la mañana, después de haber dormido algunas horas tras el festejo, encendí el ordenador para llamar a mi madre y que me felicitara ("Hola, mamá, te llamo para que me felicites. Gracias.") y ya de paso encendí el Messenger para ver qué se cocía.

Mi vida social en este programa es bastante nula, pero aún así, lo encendí para ver si alguien me felicitaba. Cuál fue mi sorpresa cuando vi que me había abierto una ventana de chat un chico de mi clase que murió hace 5 años. El chico que había encontrado a mi doble nº2, la exhibicionista.

La ventana de chat tenía fecha del 7 de marzo de 2009 a las 8:20 de la mañana, lo que significaba - Afortunadamente ¿Afortunadamente?- que no se trataba de un mensaje que me había enviado en vida. Lo había enviado exactamente 23 años, 2 horas y 40 minutos después de que yo naciera. Se me pusieron los pelos de punta. Mirad qué me decía:

mensaje desde el mas alla

O bien los muertos pueden conectarse a Internet (con lo que para muchos la muerte no sería más que una prolongación de la vida) o bien una empresa está usando su cuenta de e-mail para difundir spam.

Lo peor de todo es que ha seguido enviando más mensajes como este y ahora ya cierro su ventana sin apenas inmutarme.

miércoles, 22 de abril de 2009

Aprende inglés con el método del absurdo


You'd better...

You'd better...

... teach your child how to fly before putting the chair next to the balcony railing.


Your turn.

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